jueves, 9 de septiembre de 2010

                       ¿Cuántas especies de hormigas se conocen?

Se han catalogado unas quince mil especies de hormigas conocidas. Al igual de las hormigas de los ejércitos , en su mayoría cazan y guerrean, aunque no se dejen ver tan fácilmente. Desde la menuda hormiga amarilla de las cocinas, tan diminuta que llega a ocultarse debajo de un cristalillo de azúcar, hasta la enorme hormiga brasileña que rebasa los veinticinco milímetros de longitud, todas ellas batallan sin cesar. Incluso las que no se dedican a la captura de insectos para su propia alimentación, se ven obligadas a defender sus nidos contra numerosos enemigos.


                             ¿Qué son la hormigas agricultoras?







Hay hormigas que se ocupan, a su vez, de la agricultura. Las hormigas cortadoras de hojas de América del Sur y del Centro, cultivan hongos que servirán para su alimentación. Cortan pedacitos de hojas de los árboles y matorrales y se los llevan sobre sus cabezas, como si fuesen diminutas sombrillas. Una vez en el nido, los entierran a gran profundidad, y al poco tiempo brotan en ellas unos hongos especiales que las hormigas aprovechan como alimento.


Cuando una hormiga reina inicia un nuevo hormiguero, se lleva una pequeña cantidad de estos hongos.


Cuando las semillas están en su punto, las cosechadoras las trasladan a su nido, y es un espectáculo curioso el que ofrecen sus largas hileras, con cada hormiga llevando a cuestas una semilla.


Después, las hormigas ponen en marcha una industria “masticadora”, y hora tras hora se dedican a masticar las semillas. Los productos químicos que contiene su saliva contribuyen a transformar el almidón de las semillas en azúcar, y después, este alimento, al que cabe denominar “pan de hormigas”, es suministrado a las larvas.










                                                ¿Tienen sus “vacas” las hormigas?






Muchas hormigas comen la dulce sustancia producida por los áfidos que se alimentan con la sabia de las plantas. Para ello, la hormiga ordeña al áfido, casi del mismo modo que el granjero a su vaca, y el pequeño insecto expele una gotita de miel. A veces, las hormigas llegan incluso a tomar los áfidos entre sus mandíbulas y trasladarlos a un lugar distinto. Otras veces, si la miel no brota con suficiente rapidez, la hormiga pierde los estribos y devora al áfido entero.






 
 
 
 
                     ¿Qué son las hormigas de la miel?
Hay varias especies de hormigas que, aparte de ser muy aficionadas a la miel, disponen de unas jarras vivientes donde almacenarla. Salen en largas columnas en busca de néctar de flores y, al regresar al hormiguero, entregan su botín a unas hormigas jóvenes, llamadas nutricias , cuyo cuerpo es todavía blando y flexible y que están colgadas por las patas posteriores del techo de una sala subterránea. Estas hormigas, profusamente alimentadas por sus hermanas, van engordando hasta adquirir una forma redonda, lo que, unido a la transparencia de su piel, les da el aspecto de canicas amarillas o pequeños odres. Estos odres vivientes sirven entonces como despensas para las demás hormigas. Hay veces en que permanecen colgadas de este modo tres años, pero si sus hermanas les dan una cantidad excesiva de néctar, revientan.




    
                                  ¿ Cómo protegen las hormigas sus nidos?






Los jardines subterráneos, los “rebaños” de áfidos y los tarros de miel vivientes atraen a los enemigos, pero las obreras conocen diversos métodos para combatirlos.


Aunque las hormigas obreras no puedan volar, las hormigas “bulldog” de Australia son capaces de saltar, y a veces sus saltos alcanzan treinta centímetros de altura.


Muchas hormigas poseen peligrosos aguijones y otras muerden con sus mandíbulas y después pulverizan las heridas con un líquido irritante que producen sus cuerpos.


Las hay incluso que levantan la parte posterior del cuerpo y lanzan a distancia una gota de ácido fórmico que ahuyenta a su enemigo.


 
 
 
                                                     ¿Cómo se orientan las hormigas?






Alrededor de morada de las hormigas, hay una selva de hierbas. Cada hoja y cada piedra forman parte de su mundo, y los científicos creen que pueden reconocerlas a simple vista. Cada hormiga va diariamente al “bosque” a buscar comida para su colonia. Encuentra su comida al seguir el olor dejado por sus hermanas, y puede utilizar la misma pista durante grandes distancias, a veces superiores a treinta metros, y durante períodos que alcanzan los cinco o seis años. Las hormigas son los insectos que gozan de mayor longevidad.


Muy a menudo, mantienen su pequeño bosque de hierbas tan limpio y bien cuidado como el parque de una ciudad pues cada día retiran toda partícula de comida que pueda haber quedado abandonada.


Apartan ramitas y piedrecillas, barren el suelo con las patas anteriores, e incluso cercaron el césped cercano a la entrada de su hormiguero, con tanta habilidad como el jardinero más experto.










                                        ¿Cómo viven las larvas de las hormigas?






Por debajo de la superficie, la actividad reina constantemente en el nido. Las pequeñas larvas representan la forma de la letra J y son trasladadas de una “nursery” a otra por las obreras. Hay veces en que una de éstas es capaz de llevar de seis a ocho larvas de una sola vez, puesto que los cuerpos de éstas, bastante pegajosas, se adhieres entre sí. Después las coloca sobre un pedacito de comida y las deja allí para que se alimenten, como un pastor con sus ovejas. A continuación es posible que pase sobre ellas para ir en busca de nuevas larvas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario